Francisco de Miranda y la superficialidad venezolana




















El Nacional informa que un muñeco de Francisco de Miranda estará a la venta en dos semanas. Dice el pintor Ángel Parra, "creador de la idea", que con este muñeco los niños podrán revivir momentos históricos". Dice también que "el papel del creador de la bandera nacional ha sido subestimado". Vendió la idea a una empresa china y esta produjo los juguetes que ahora se venderán en Venezuela. Es decir: petrodólares que podrían usarse para otra cosa serán transferidos a los chinos, que lo gastarán o ahorrán o invertirán para otras cosas y nuestros chicos podrán jugar con un juguete chino del héroe venezolano.

Es verdad que el papel de Miranda ha sido grandemente subestimado en Venezuela. Es verdad que los chicos pueden empezar a interesarse por este personaje si lo ven de alguna manera entre sus juguetes. Lo triste es que la solución que los venezolanos presentan es, nuevamente, una absolutamente superficial y que no va al grano del problema venezolano.

En primer lugar parece que los venezolanos que dicen que Miranda ha sido subestimado no saben realmente porqué. La mayoría sabe que Miranda luchó en Estados Unidos, en Europa, que su nombre aparece en el Arco del Triunfo, que trató con muchos personajes ilustres en el mundo, que hablaba varios idiomas, que quería unir a toda América y que murió traicionado por Bolívar (o quizás no saben esto último). Todo eso es verdad. Pero pocos realmente conocen la grandeza principal de Miranda y esta es el conjunto de ideas que tenía para el desarrollo.

Miranda comparó mundo, descubrió patrones por los que un país prospera y otro no, porqué una nación tiene individuos con un alto nivel económico y educativo, porqué otra vive en el atraso y la tiranía de una u otra forma. Él escribió de manera extensa sobre esto y hoy en día nadie lee precisamente lo que cuenta, sus ideas. Si Ustedes no lo han hecho, les recomiendo un librito que tiene una selección de su diario:

Francisco de Miranda, Diario de Viajes, Caracas, Monte Ávila Editores, 1992 (ISBN 980-01-0644-88)

Si al menos el juguete fuese producido por los venezolanos...si al menos supiésemos qué averiguó Miranda en Europa. No se trató solo de la idea de "libertad".

Lo paradójico del asunto con este juguete es que el "creador de la idea" decidió venderla a los chinos para que estos produjesen el juguete y nos lo vendiesen a nosotros. Si seguimos concentrándonos en símbolos jamás llegaremos a nada. Los Miranda y los Fernández Morán serán más y más excepciones sin repercución real en el país. Venezuela, como decía Úslar Pietri, es un país de parásitos en el que los individuos viven de la renta petrolera, cada vez menor para más personas, y no producen más nada que partidos políticos, centros comerciales y participantes en concursos de belleza. Es una tragedia porque tenemos el cerebro y los músculos para producir tanto como alemanes o chinos, japoneses o suizos. Solo necesitamos la disciplina, la educación real (que no es la misma que aparece en papeles con sellos) y el querer hacer las cosas nosotros mismos.


1 comentario:

Kepler dijo...

Veo que tenía los comentarios cerrados. Pongo aquí algo que me parece pertinente y que me envió por email un amigo:
"Me gusto tu articulo de Miranda, aunque no comparto con que haya que leer las ideas de Miranda sobre el desarrollo. Creo que el mundo ha avanzado lo suficiente en 200 a~nos como para tener una mejor idea de como desarrollar un pais. Sin embargo nunca esta de mas leer a Miranda."

Y parte de mi respuesta:
"Es verdad que se ha avanzado un montón. Miranda tenía ideas que son ahora caducas, pero sí tenía principios que aun son válidos y que los venezolanos no comprenden.
Hay muchos avances, pero leer cosas que ya hace doscientos veinte años decía él es para que uno diga: coño, y en Venezuela ni eso se discute.
Aparte de eso, los diarios de Miranda muestran un humanismo increíble y un deseo por
averiguar qué es lo mejor para la América.
Entre las cosas que más me interesaron fueron sus comentarios sobre EUA, Suecia y Suiza, sobre la libertad allí y lo que los estados hacían para promover la educación."