Pobre Venezuela, recibe más basura

Quería finalmente continuar con las entradas sobre el viaje de Humboldt, pero me veo obligado a escribir una más sobre el caso Venezuela-Rusia.

Leo en Lenta que Venezuela está recibiendo unos tanques BMP-3 y BTR-80 con los que el gobierno de Chávez formará una brigada de 25 unidades en La Grita, Táchira. Estas maquinitas son financiadas con dinero del presupuesto del 2011, según dice el sitio Infodefensa. Ese dinero habría podido usarse para cosas como mejorar la calidad de la educación en Venezuela, pero esto es algo que no tiene ninguna importancia ahora. Al gobierno le basta con aparentar que hace algo por la educación, pero un aumento en la calidad real sería fatal para el mismo. Más le vale comprar armas.

Según dice ЦАМТО, el régimen venezolano ya ha gastado 15 mil millones de dólares para la compra de juguetitos militares en todo el mundo. De Rusia van, entre otras cosas, 92 tanques  T-72, 240 vehículos de defensa BMP-3 y BTR-80, sistemas de defensa "Смерч" y misiles S-300.



En octubre del 2010 Rusia acordó darle un crédito a Venezuela por 4 mil millones de dólares para compra más armas. Rusia también le dio a Venezuela 1800 lanzadores de misiles portables infrarojos como estos:

 Supongo que esos aparatos son para crear electricidad o para construir casas.

Ya Venezuela ha pagado a Rusia más de cinco mil millones de dólares en cosas como 24 cazadores Sujói 30, un montón de helicópteros Mi-17В5, Mi-26T2 y Mi-32 y unos cien mil Kalashnikovs. En 2009 Rusia había otorgado un crédito de 2 mil doscientos millones de dólares paa comprar 92 tanques y varias unidades del sistema Smerch anti-aéreo que ya mencioné.
 
Pero seguimos teniendo apagones. Seguimos deshaciéndonos de la basura de millones de habitantes como nuestros antepasados lo hacían en la Edad Media. Las madres de Apure y Barinas, entre otros sitios, tienen una probabilidad dos veces mayor de ver morir a sus hijos antes de que estos cumplan los cinco años que las madres de Carabobo, Miranda o Margarita, ni hablar de las de un país como Chile o un país desarrollado. La tasa de mortalidad infantil se ha reducido con la misma tasa que se observaba desde hace décadas, pese a que tenemos ahora tantos petrodólares. Pero es que esos petrodólares son primero para los juguetitos de nuestros miliares, que son sagrados porque son la encarnación de los libertadores...dicen ellos.

Mientras tanto, las bibliotecas públicas venezolanas son una miseria y los "revolucionarios" creen que los únicos libros que vale la pena leer son los que hablan sobre Bolívar, Che, Chávez y Zamora, no sobre salud, matemáticas, ingeniería, planificación, finanzas, literatura universal que vaya más allá de "lo que le gusta a mi comandante-presidente" o pluralismo.

Pobre Venezuela.