La manía venezolana con benefactores y caudillos

Una de las cosas que los venezolanos debemos modificar si aspiramos a tener un país desarrollado algún día es nuestra manía por aceptar la glorificación de supuestos "benefactores del pueblo". Esta manía se refleja, por ejemplo, en los nombres de topónimos y de instituciones creados en los últimos 190 años. En todo el planeta uno encuentra nombres de militares y políticos para llamar a entidades federales, calles, plazas, ciudades y todo tipo de instituciones. Pero en ningún lugar esta tendencia es tan marcada como en Venezuela. Ni siquiera en países vecinos como Colombia hay algo parecido. Mientras que los colombianos tienen un departamento Bolívar y un Santander, los venezolanos tienen toda una lista increíble de caudillos para cada estado y para cada municipio. La manía con la imagen pseudo-histórica que se ha creado de Bolívar es tal que tenemos un montón de municipios Bolívar o Libertador, lo que puede crear una gran confusión. La obsesión con llamar a casi todo salvo una marca de papel higiénico con el nombre del caudillo Bolívar merecería un capítulo aparte, pero no hablaré de eso aquí.





En el mapa que adjunto pueden ver en colores los municipios con nombres de miliares. Eso no lo van a ver en ningún otro país en el mundo. Y no, los venezolanos no han sido más heroicos que otros. Lo único que ha pasado es que los militares venezolanos han sabido promover el culto al militar como pocos otros.

El problema principal lo tenemos con la casta militar. Pero aparte de ellos también tenemos una tendencia entre casi todas las figuras políticas a utilizar su poder como representantes de estado nacional o región para resaltar su figura.

La biblioteca central de Valencia se llama Manuel Feo La Cruz, que es el nombre de un alcalde de Naguanagua ya fallecido, familiar del actual alcalde de ese municipio y antepasado del actual gobernador de Carabobo.

Quizás deberíamos establecer algunas reglas simples para nombrar cosas:

  • si se usa el nombre de una persona en general, esta tiene que haber muerto
  • si se usa el nombre de un político en particular, este tuvo que haber muerto hace al menos 5 décadas y no ser familiar de quienes promuevan este nombre
  • si realmente se quiere usar el nombre de una persona, es preferible tratar de usar más nombres de científicos, de artistas, de ingenieros, de gente particularmente necesitada en Venezuela
  • ante todo, es preferible usar nombres que no tengan que ver con personas, sino con ideas que compartan todos, con nuestra naturaleza o con los topónimos que heredemos ya
Aunque es algo meramente simbólico, tengo la impresión de que Venezuela comenzará a ser una nación desarrollada cuando tengamos menos avenidas Bolívar, Páez o Managas y más avenidas Fernández Morán y Plazas Tacarigua, Yuruaní, Convitt o Zulia.







Los Salas-Feo son un nuevo clan en Carabobo como antes lo eran los Celis