Defendiendo el español

Es curioso que una noticia sobre un chico que detectó un simple error tipográfico en un Larousse esté tan plagada de errores de ortografía.

En primer lugar tengo que decir que ignoro cómo puede ser noticia el que un chico de 13 años descubra un error tipográfico tan banal. El español no tiene una ortografía particularmente difícil y no hay que ser un chico prodigio o un especialista en idiomas para descubrir errores semejantes. Ahora bien: independientemente de la relevancia de esta noticia, lo que realmente me choca es que el texto en cuestión esté tan mal escrito.

Aquí tenéis un par de ejemplos:


"Este estudiante de secundaria, ha puesto en evidencia a una de las editoriales más prestigiosas en materia lingüística."

Este es uno de los errores más frecuentes en el mundo hispáno y particularmente en Venezuela. El redactor parece desconocer qué es un sujeto y qué es un predicado o, al menos, que no se debe colocar una coma entre sujeto y predicado a menos que haya una incisa.

En la última oración hay otra coma de más entre "páginas" y "se puede". Evidentemente, el editor de este texto no tiene mucha idea de lo que es la sintaxis de su idioma. Hay otros problemas con la redacción de oraciones muy largas y cláusulas ambiguas, pero no voy a ponerme a analizar todo ese texto aquí. Ni en inglés ni en alemán he visto tantos artículos en diarios "estándar" con tantos errores de ese tipo. Creo qeu todo el mundo que domine el castellano y esos otros dos idiomas estará de acuerdo con que nuestro idioma no tiene reglas de puntuación más complejas.

Nuestros periodistas deben leer más. Ante todo, en vez de pasar mucho tiempo leyendo otros artículos de otros periodistas que solo leen a otros periodistas, deben ir a las fuentes de inspiración del idioma escrito: a buenos libros de diferentes temas y a una buena gramática.