Crónicas de una recesión anunciada


El ministro Nelson Merentes, actual presidente del BCV, dijo hoy lo que cualquier persona con cuatro dedos de frente ya sabía desde hace meses: que la economía se halla en un atolladero. Él lo expresó de una manera más maquillada, claro está: que el país pasa por una etapa de menor crecimiento. En realidad Venezuela tendrá un crecimiento negativo, o, en palabras más sinceras, su economía seguirá encogiéndose.
Cada vez más lejos de acertar

Sería genial si tuviéramos algunos políticos opositores con la retórica y la perseverancia adecuadas para no solo explicar que la mayoría ya sabía eso, sino para explicar de manera muy visual a toda la población la manera tan ridícula como Merentes y otros ministros chavezócratas han fracasado vez tras vez en sus pronósticos de inflación, de crecimiento, de todo lo que se relaciona con ellos. Los políticos opositores deberían explicar las cosas de una manera tan gráfica que posibiliten a cualquiera a convertirse en un nuevo denunciador de las chorradas del gobierno.

En 2012 Merentes decía que el crecimiento del PIB en 2013 podría ser superior al 6%. Venezuela obtuvo un crecimiento de apenas un 1,3%. Esto, hay que resaltarlo, fue un desastre. No es lo mismo para un país como Venezuela tener semejante crecimiento que  para un país como Alemania. La razón no es, como quizás piense un incauto, una de "racismo". Un país subdesarrollado necesita por lo general de un crecimiento mayor que un país desarrollado. Más aun, todo país necesita un crecimiento del PIB que sea superior al crecimiento demográfico con el fin de que haya un crecimiento per cápita real. Venezuela tiene una de las tasas de crecimiento poblacional mayores de Sudamérica. Con un crecimiento del PIB de menos de un 2% estamos claramente en apuros. 

En marzo de 2014 Merentes decía que Venezuela tendría un crecimiento del PIB de 4% para 2014. Poco después el FMI declaró que es posible que Venezuela entre en recesión y eso es lo que parece traslucir ya en este último discurso de Merentes. El coco financiero internacional estimó que el PIB de Venezuela variará en un -0,5% este año. Evidentemente, Merente y sus chicos del BCV han tenido que revisar sus datos y se han dado cuenta de que hay algo de verdad en el asunto.

Venezuela seguirá padeciendo mientras el presidente del BCV y los ministros de economía sean matemáticos marxistas o por militares incompetentes y no economistas inteligentes que gocen de autonomía.

En el siguiente gráfico pueden apreciar la variación del PIB y del precio de la cesta del barril de la OPEP desde el 1998. El país ahora es más adicto que nunca a los petrodólares. No basta que el precio del petróleo se mantenga a más del 800% del nivel de 1998: como no sigue subiendo, ya entramos en una recesión. Ni siquiera los miles de millones que Maduro obtuvo como préstamo de los chinos va a impedir eso. Uno puede tratar de calcular la correlación entre la variación del precio internacional del petróleo y el crecimiento del PIB. Yo usé el coeficiente de correlación de Pearson y otras herramientas. Hay claramente una correlación, aunque la misma no es súper fuerte, pese a que Venezuela depende más del petróleo para obtener divisas que en 1998 (96% contra 75% según datos del BCV). La razón principal de que la correlación no sea más fuerte es sencilla: el gobierno de Chávez y ahora el gobierno de Maduro han endeudado a Venezuela una y otra vez con el fin de maximizar votos en las últimas elecciones. Esto ha podido mitigar, postergar recesiones. Algunos maduristas me han comentado por Twitter que Venezuela puede seguir endeudándose cuanto le de la gana porque tiene con qué. Sin embargo, esto no es cierto: cada vez es más difícil empeñar nuestras joyitas petroleras a los chinos. La deuda no va a desaparecer y nuestra  capacidad para cancelar obligaciones con el fin de pagar los intereses se hace día a día más limitada. Si el precio del petróleo no vuelve a subir a nuevos niveles récords, será mucho más difícil conseguir nuevos financiamientos.

Venezuela está entrando en una crisis cada vez mayor y el gobierno va a tratar de explicar a una población con pocos conocimientos económicos que la culpa es del capitalismo, de las protestas, de cualquiera menos de los que han estado en el poder desde 19999.

Pero esta es una recesión de cajón. Estaba anunciada.