Alexander von Humboldt explora Venezuela: 5

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Estamos en 1799. Alexander von Humboldt describe la situación en Venezuela. En esos momentos la provincia de Cumaná y Barcelona (o Nueva Andalucía) tiene unos 6000 esclavos negros en una población total de unas 110 mil personas.

Humboldt narra que aunque en la zona hay menos esclavos que en las Islas Antillanas, en un pasado no muy remoto había sufrido también mucho más con las expediciones de captura de esclavos. Cumaná, Araya y Nueva Cadiz (en Cubagua) eran verdaderos centros de acopio de esclavos indígenas en el siglo XVI.

El 19 de agosto de 1799, Humboldt y Bombland salen en su primera expedición desde Cumaná. A eso de las 2 de la madrugada toman un bote en el río Manzanares, que pasa por el pueblo guaiqueríe a las puertas de Cumaná. Se dirigen hacia Araya.

Por el río observan fascinados los elateridae, luciérnagas que alumbran en la oscuridad...los asombran más de lo que lo habían hecho insectos semejantes en Italia o Francia.

Al pasar río abajo por los cultivos o "charas" observan los fuegos encendidos por los negros para festejar.

"Un humo liviano y irizado subía hacia la cúspide de las palmas y le daba a la forma de la luna un brillo rojizo. Era domingo por la noche y los esclavos bailaban una música de guitarra embriagante y monótona. Un rasgo principal de los pueblos africanos negros es su incansable capacidad para moverse y estar alegre. Después de haber trabajado duramente toda la semana, el esclavo baila y hace música los días de descanso en vez de recuperar la falta de sueño. No nos atrevamos a juzgar esta falta de preocupación y esta ligereza; es con esto que se endulcese una vida llena de carencias y dolores".

La barca en la que cruzan la bahía de Cariaco era grande. Los que las manejan habían extendido pieles de jaguar para que se pudiese descansar durante la noche.