¿Quién hace más por su país? ¿El venezolano o el alemán? Veamos nuestros lagos

El lago Ammer, o Ammersee, tiene un séptimo de la superficie que tiene el lago de Valencia. Aun así, es un centro turístico por excelencia.

El agua está limpia. La gente se baña allí. Surfea. Hay un montón que navega. Alrededor hay restaurantes, centros de descanso, etc, pero también zonas súper tranquilas y un par deáreas de conservación.
Cerca de uno de los muelles - hay que notar que se controla de manera muy severa el tipo de embarcación que puede navegar en el lago - hay carteles como el que se puede ver aquí con una descripción de la fauna y de los problemas ecológicos que pueden surgir, todo con detalles técnicos.
Mientras tanto, el lago de Valencia, un lago que Alexander von Humboldt consideraba uno de los más bonitos, que podía competir con lagos más famosos que el Ammersee, es ahora una catástrofe ecológica. Sus costas están repletas de barrios marginales y basura y nadie sobreviviría la contaminación de sus aguas.
Recuerdo cómo un amigo, ex chavista y ahora opositor, me decía que en Carabobo lo que sobraba era espacio. En ese momento me di cuenta de que los venezolanos, tanto chavistas como opositores como los que se dicen ninis no tienen ni idea de que Venezuela en realidad ya no es la tierra "grande" de hace un siglo.
Debido a condiciones climáticas y geológicas particulares, es difícil, mucho más de los que muchos creen, el establecer más poblados en los Llanos...al menos que la gente quiera habitar. Carabobo, a diferencia no solo de Europa, sino incluso de regiones en Indonesia, Vietnam, etc, ha sido gerenciada por los humanos como si estos no tuvieran la más mínima visión de sustentabilidad. Casi todas las zonas planas o más o menos planas están ocupadas. Casi todas las zonas que ofrecían posibilidades agrícolas que no se pueden dar en los Llanos están ahora repletas de urbanizaciones. Eso no es así ni en Suiza ni en Alemania...ni en la misma Bali, en Indonesia.
Mientras los venezolanos hablan de lo mucho que aman su país, lo destruyen con pasión. Mientras, los alemanes ofrecen un ejemplo de lo que se puede hacer cuando se sabe gerenciar la tierra y uno piensa en la comunidad.
La tercera foto que quiero mostrar es la del resto de un tronco de árbol a orilla del lago Ammer. EL cartel reza: "un rayo cayó sobre este álamo el 3 de julio de 2015. Uno de los ramajes se partió por varios metros. Como el álamo amenazaba con caerse y no podía ser conservado, fue talado. Si tienen preguntas, pueden contactar la administración del municipio al número X". El mensaje es claro: este árbol no se cortó a la ligera y Ud. puede pedir más información en la oficina del gobierno local que Ud elige.
Un comentario aparte: en Alemania, como en casi todo el mundo, los militares no tienen nada que ver con cuidar las elecciones.
Si los venezolanos dejasen de hablar de lo bonito que es su país e hicieran algo para hacerlo bonito...